Deltoides Posterior: Los Mejores Ejercicios y Cómo Entrenarlo para un Desarrollo Completo

Deltoides Posterior: Los Mejores Ejercicios y Cómo Entrenarlo para un Desarrollo Completo
Publicado en Agosto 25, 2026
Actualizado en Agosto 25, 2026
11 min de lectura

A menudo, en la búsqueda de unos hombros anchos y redondeados, la atención se centra casi por completo en los ejercicios de press y las elevaciones laterales. Sin embargo, se suele pasar por alto un componente crucial para lograr un desarrollo completo y equilibrado: el deltoides posterior.

Este pequeño pero poderoso músculo juega un papel fundamental en la salud postural y la prevención de lesiones. Si sientes que tus hombros carecen de profundidad o luchas con una postura encorvada, prestarle atención al deltoides posterior podría ser la pieza que falta en tu rompecabezas de entrenamiento.

Muchas personas no saben cómo entrenar el deltoides posterior de forma efectiva, lo que lleva a un desequilibrio muscular que puede afectar tanto tu apariencia como tu rendimiento. Afortunadamente, con el conocimiento y la técnica adecuados, puedes transformar esta área subdesarrollada en un punto fuerte.

En esta guía definitiva, te enseñaremos todo lo que necesitas saber para construir un deltoides posterior fuerte y definido. Exploraremos su anatomía, los mejores ejercicios para aislarlo, cómo estructurar una rutina efectiva y los errores comunes que debes evitar. Prepárate para llevar tu entrenamiento de hombros a un nuevo nivel.

¿Qué es el deltoides posterior y por qué es tan importante?

Para entender la importancia de este músculo, primero debemos conocer la estructura del hombro. El deltoides es un único músculo que se divide en tres secciones o «cabezas», cada una con una función distinta. Estas forman parte de los principales grupos musculares del tren superior. Las tres cabezas son:

  • Deltoides anterior: ubicado en la parte frontal, se encarga de la flexión y rotación interna del brazo.
  • Deltoides lateral o medial: situado en el medio, es responsable de la abducción del brazo (elevarlo hacia el lado).
  • Deltoides posterior: localizado en la parte trasera del hombro, su función principal es la abducción horizontal (mover el brazo hacia atrás, como al abrir los brazos), la extensión y la rotación externa.

El deltoides posterior es, por lo tanto, el antagonista del deltoides anterior y de los músculos del pecho. Mientras que los movimientos de empuje, como el press de banca, fortalecen la parte frontal del cuerpo, el deltoides posterior se encarga de los movimientos de tracción horizontal. Un desequilibrio entre estas dos áreas es una de las principales causas de los hombros redondeados y la mala postura, un problema común en la era digital. Por eso, un completo entrenamiento de hombro debe incluir las tres cabezas.

Mejores Ejercicios para Entrenar el Deltoides Posterior

Para estimular correctamente esta zona, es crucial seleccionar ejercicios que permitan un buen aislamiento y control. A continuación, te presentamos los movimientos más efectivos que puedes incorporar a tu rutina. Recuerda que la técnica siempre prevalece sobre el peso.

1. Face pulls (tracción a la cara)

Este es quizás el ejercicio más completo para la salud del hombro. Utilizando una polea con una cuerda, sitúa el anclaje a la altura de tu pecho. Tira de la cuerda hacia tu cara, separando las manos y llevando los codos hacia atrás y arriba. Concéntrate en la rotación externa y en apretar la parte trasera de tus hombros.

Jalón de Cuerda de Pie en Polea.
Hombros Popular

Jalón de Cuerda de Pie en Polea.

Ver demostración
  • Musculatura
    • Primario
    • Hombros Hombros
    • Secundario
    • Espalda Espalda
    • Trapecio Trapecio
  • Instrucciones
    • Conecte una cuerda a la polea alta y párese frente a la máquina.
    • Sujeta los extremos de la cuerda con las palmas hacia adentro y da un paso atrás para tensar el cable.
    • Con los brazos extendidos al frente, tire de la cuerda hacia el rostro, separando las manos al final del movimiento.
    • Contrae los hombros y la parte superior de la espalda en la parte superior.
    • Regrese lentamente a la posición inicial con control.
  • Consejos importantes
    • Mantén los codos por encima de la línea de los hombros durante el movimiento.
    • Tira la cuerda hacia el rostro, separando las manos al final.
    • No arquee la zona lumbar, active el core para estabilidad.
    • Use carga ligera a moderada para mantener el control y buena forma.

2. Pájaros con mancuernas (bent-over dumbbell reverse fly)

Un clásico infalible. Inclina tu torso hacia adelante manteniendo la espalda recta, casi paralela al suelo. Con una ligera flexión en los codos, eleva las mancuernas hacia los lados como si estuvieras abriendo tus alas. El movimiento debe originarse en los hombros, no en la espalda.

Inclinación con mancuernas para deltoides posteriores
Hombros Poco Popular

Inclinación con mancuernas para deltoides posteriores

Ver demostración
  • Musculatura
    • Primario
    • Hombros Hombros
    • Secundario
    • Trapecio Trapecio
  • Instrucciones
    • En la posición inicial, mantén el torso inclinado paralelo al suelo.
    • Coloque os braços alinhados com os ombros enquanto segura os halteres.
    • Levanta los brazos hacia los lados hasta que tus codos se alineen con tu torso.
    • Baje los brazos de manera controlada.
  • Consejos importantes
    • Evite usar impulso o movimientos bruscos con los brazos y el torso.
    • No arquees tu torso.
    • No dejes que tu torso descienda más de lo necesario.

3. Reverse pec-deck (máquina de pájaros)

La opción ideal para aislar el músculo sin preocuparte por la estabilización. Siéntate mirando hacia la máquina y ajusta el asiento para que tus brazos queden paralelos al suelo. Empuja las almohadillas o agarres hacia atrás en un arco amplio, contrayendo fuertemente los deltoides posteriores al final del movimiento. Este es uno de los aparatos de gimnasio más útiles para este propósito.

Apertura inversa en máquina
Hombros Muy popular

Apertura inversa en máquina

Ver demostración
  • Musculatura
    • Primario
    • Hombros Hombros
    • Secundario
    • Trapecio Trapecio
    • Espalda Espalda
  • Instrucciones
    • En la posición inicial, ajusta el banco a una altura donde tus hombros se alineen con la posición de las manos en la máquina.
    • Tu pecho debe estar completamente presionado contra el soporte.
    • Brazos extendidos hacia adelante con las palmas hacia abajo.
    • Realiza el movimiento hasta que tus brazos se alineen con tu torso, luego regresa de manera controlada.
  • Consejos importantes
    • Evite girar el cuello hacia los lados.
    • Evite usar el impulso o movimientos repentinos.
    • No levantes el pecho del soporte del banco.

4. Band pull-aparts (separaciones con banda elástica)

Un ejercicio fantástico para calentar o como finalizador de alta repetición. Sostén una banda elástica con ambas manos frente a ti, a la altura de los hombros. Manteniendo los brazos rectos, separa las manos hasta que la banda toque tu pecho. Aprieta las escápulas y los deltoides posteriores. Si entrenas en casa, es una herramienta clave, y puedes aprender a usar bandas elásticas para entrenar de múltiples formas.

Cómo estructurar tu rutina de deltoides posterior

Ahora que conoces los mejores ejercicios, es hora de integrarlos en un plan de entrenamiento coherente. No necesitas dedicar un día entero a este músculo; de hecho, lo más eficiente es incluirlo en tu día de espalda o de hombros. A continuación, te damos las claves para diseñar una rutina deltoides posterior efectiva.

La frecuencia ideal es de 2 a 3 veces por semana. Al ser un músculo pequeño, se recupera con relativa rapidez, por lo que responde bien a un estímulo frecuente pero no excesivamente voluminoso en cada sesión. Incluso si has descuidado este músculo por mucho tiempo, la memoria muscular te ayudará a ver progresos rápidamente si eres constante.

Una estrategia avanzada es la pre-fatiga, que consiste en agotar un músculo pequeño con un ejercicio de aislamiento antes de un movimiento compuesto. La literatura sobre activación muscular y orden de ejercicios (indexada, entre otras bases, en PubMed) ha explorado la pre-fatiga como una herramienta útil para enfocar el trabajo en músculos específicos. Por ejemplo, podrías hacer pájaros con mancuernas antes de un remo con barra para asegurar que el deltoides posterior trabaje al máximo.

Aquí tienes un ejemplo de cómo podrías organizar el trabajo de deltoides posterior a lo largo de la semana:

Día de entrenamientoEjercicioSeries y repeticionesNotas
Día de espaldaFace Pulls4 series de 15-20 repeticionesEnfócate en la contracción y rotación externa.
Día de hombrosPájaros con mancuernas3 series de 12-15 repeticionesControla el movimiento, evita el impulso.
Día de espalda (opcional)Reverse Pec-Deck3 series de 15 repeticionesHaz una pausa en la contracción máxima.

Recuerda ajustar el volumen y el tiempo de descanso entre series según tu capacidad de recuperación y tus objetivos, ya sea que estés en una fase de volumen o de definición.

Beneficios de entrenar el deltoides posterior

Integrar ejercicios específicos para la parte trasera de tus hombros en tu rutina no es solo una cuestión de estética. De hecho, los beneficios funcionales y para la salud son aún más significativos. Estas son las ventajas más importantes de no saltarte el día de deltoides posterior:

  • Mejora radical de la postura: En nuestra vida diaria, pasamos horas sentados, mirando pantallas y realizando movimientos hacia adelante. Esto, combinado con un exceso de entrenamiento de pecho, crea un desequilibrio que tira de los hombros hacia adelante. Fortalecer el deltoides posterior contrarresta esta tendencia, ayudando a mantener una postura erguida y saludable.
  • Hombros con aspecto 3D: Si buscas ese aspecto de hombros «redondeados» y completos, el deltoides posterior es indispensable. Un músculo trasero bien desarrollado añade profundidad y anchura a tus hombros, haciendo que se vean impresionantes desde cualquier ángulo, especialmente desde el lateral y la espalda.
  • Prevención de lesiones: La articulación del hombro es la más móvil del cuerpo, pero también una de las más inestables. Un deltoides posterior fuerte actúa como un estabilizador clave, protegiendo la articulación del manguito rotador y reduciendo el riesgo de pinzamientos y otras lesiones comunes. Además, mejora la movilidad de hombro general.
  • Aumento del rendimiento: Unos deltoides posteriores fuertes no solo te ayudan en los ejercicios de tracción como remos y dominadas, sino que también proporcionan una base estable para los movimientos de empuje. Al mejorar la estabilidad de la escápula, puedes generar más fuerza de manera segura en ejercicios como el press de banca.

Estos beneficios se acumulan con el entrenamiento constante. No hace falta un volumen enorme; lo que marca la diferencia es no saltarse este trabajo semana tras semana.

Errores comunes al entrenar el deltoides posterior y cómo evitarlos

El camino hacia un deltoides posterior bien desarrollado está lleno de trampas. A continuación, te presentamos los errores más frecuentes para que puedas evitarlos y maximizar tus resultados desde el primer día.

  1. Usar demasiado peso: Es el error número uno. El deltoides posterior es un músculo pequeño y no está diseñado para mover cargas enormes. Cargar demasiado peso hará que músculos más grandes, como los trapecios y los dorsales, se lleven todo el trabajo. La solución es simple: reduce el peso y enfócate en sentir la contracción.
  2. Utilizar impulso (momentum): Balancear el cuerpo para levantar el peso es otra forma de engañarse. Esto no solo le quita tensión al músculo objetivo, sino que también aumenta el riesgo de lesión. Realiza cada repetición de forma controlada, tanto en la fase concéntrica (subida) como en la excéntrica (bajada).
  3. Descuidar la conexión mente-músculo: No pienses en mover el peso; piensa en contraer el músculo. Al final de cada repetición, aprieta conscientemente tus deltoides posteriores. Practicar contracciones isométricas, como las que se explican en la guía sobre qué es la isometría, puede mejorar enormemente esta conexión.
  4. Rango de movimiento incompleto: Acortar el recorrido para poder usar más peso es contraproducente. Asegúrate de completar un arco de movimiento completo en cada repetición, llevando los brazos lo más atrás posible sin arquear la espalda baja.

La mayoría de estos errores comparten la misma raíz: usar más peso del que el deltoides posterior puede controlar por sí solo. Bajar la carga suele resolver varios de estos puntos al mismo tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el deltoides posterior es tan difícil de desarrollar?

Es un músculo pequeño que a menudo es dominado por músculos más grandes de la espalda como los trapecios y dorsales. Además, muchos programas de entrenamiento se centran en exceso en los movimientos de empuje (press), descuidando los de tracción horizontal, lo que lleva a su subdesarrollo.

¿Cuántas veces por semana debo entrenar el deltoides posterior?

Para la mayoría de las personas, entrenar el deltoides posterior 2 o 3 veces por semana es ideal. Al ser un músculo pequeño, se recupera rápidamente, permitiendo una mayor frecuencia de entrenamiento con un volumen adecuado por sesión para estimular el crecimiento sin sobrecargarlo.

¿Se puede entrenar el deltoides posterior en casa sin equipo?

¡Sí! Puedes usar ejercicios con peso corporal como las elevaciones en «Y» tumbado en el suelo (Y-Raises) o utilizar bandas elásticas para hacer «band pull-aparts» y remos al rostro. La clave es siempre la calidad de la contracción y el control del movimiento.

¿Cuál es la diferencia entre el deltoides posterior, lateral y anterior?

El deltoides anterior (frontal) se encarga de elevar el brazo hacia adelante. El deltoides lateral lo eleva hacia el costado, dando anchura a los hombros. El deltoides posterior mueve el brazo hacia atrás. Un desarrollo equilibrado de las tres cabezas es vital para la estética y la salud articular.

Cómo llevar el deltoides posterior a tu entrenamiento de hombros

El deltoides posterior es mucho más que un simple músculo estético; es un pilar para una postura correcta, la salud de tus hombros y un rendimiento atlético superior. Ignorarlo no solo dejará tus hombros con un aspecto incompleto, sino que también te expondrá a desequilibrios y posibles lesiones a largo plazo.

Ahora tienes todas las herramientas para entrenar el deltoides posterior de manera inteligente y efectiva. Recuerda que la clave del éxito no está en el peso que levantas, sino en la calidad de cada repetición. Concéntrate en la técnica, establece una fuerte conexión mente-músculo y sé constante en tu esfuerzo.

Incorpora los ejercicios y consejos de esta guía en tu plan de entrenamiento de superiores y verás cómo no solo mejora la apariencia de tus hombros, sino también tu bienestar general. Explora el blog de BeFit para más guías como esta y descarga la aplicación BeFit para obtener rutinas personalizadas que te ayudarán a alcanzar todos tus objetivos.

Escrito por Isabela Matsura Ver perfil completo

Únete a la #1 app de entrenamiento
de gimnasio que más crece

Play Store App Store Open AI Google Cloud